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Contabilidad

Calendario tributario y laboral de Honduras 2026: las fechas que no podés olvidar

El mapa completo del año fiscal y laboral hondureño. Qué toca cada mes, qué se te puede pasar y cómo organizarte para no pagar multas por olvido.

22 Jul 202610 min

La mayoría de las multas que paga una PYME en Honduras no son por evadir. Son por olvidar. Una declaración presentada tarde, un décimo pagado fuera de plazo, un CAI que venció sin que nadie se diera cuenta.

Esta guía organiza las obligaciones fiscales y laborales del año en un solo lugar, para que puedas armar tu propio calendario y dejar de andar apagando incendios.

Nota importante: las fechas exactas de vencimiento pueden variar según resoluciones del SAR y días hábiles. Este calendario es una guía de planificación; confirmá siempre las fechas puntuales con tu contador o en la Oficina Virtual del SAR.

Obligaciones que se repiten todos los meses

Estas son las que más se acumulan si te descuidás:

Declaración mensual del ISV. Se declara el Impuesto Sobre Ventas del mes anterior. Es la obligación fiscal más frecuente para la mayoría de negocios. Ver cómo hacer la declaración de ISV.

Retenciones de ISR e ISV. Si actuás como agente de retención, debés enterar lo retenido dentro del plazo correspondiente. Ver la guía de retenciones.

Planilla y aportes. Pago de salarios y entero de cotizaciones al IHSS y aportes al RAP.

Conciliación bancaria. No es una obligación ante el SAR, pero hacerla cada mes es lo que evita descubrir un descuadre de seis meses en diciembre.

Enero — Arranque del año fiscal

Cierre contable de diciembre y del ejercicio anterior. Declaración del ISV de diciembre. Revisión de los CAI vigentes: es buen momento para verificar cuánto rango te queda y cuándo vence.

En 2026 hubo además un tema particular: el ajuste del salario mínimo entró en vigencia retroactiva desde el 1 de enero, aunque se acordó en abril.

Febrero y marzo — Preparación de la declaración anual

Estos meses son de armado. Estados financieros del ejercicio anterior, conciliaciones pendientes, ajustes contables y la preparación de la declaración anual del ISR.

Si tu contabilidad viene ordenada mes a mes, esto es revisión. Si no, es cuando aparecen los problemas del año pasado.

Abril — Declaración anual del ISR

El mes más pesado del año fiscal para las empresas. Presentación de la declaración anual del Impuesto Sobre la Renta correspondiente al ejercicio anterior.

Los estados financieros deben estar cerrados y cuadrados antes de esta fecha, no durante.

Junio — Décimo cuarto mes

El pago del décimo cuarto mes corresponde a la primera mitad del año. Se calcula sobre el tiempo trabajado en el período correspondiente.

Consejo práctico: provisioná el décimo mes a mes en tu contabilidad. Llegar a junio y a diciembre con la provisión hecha convierte un golpe de caja en un desembolso planificado.

Julio — Cierre de medio año

Buen momento para un corte de control: revisar márgenes, cartera vencida, rotación de inventario y si el presupuesto del año va por buen camino.

En 2026, julio tuvo una fecha específica adicional: el 31 de julio venció el plazo para pagar el retroactivo del ajuste del salario mínimo correspondiente a enero-abril. Lo detallamos en el artículo sobre el retroactivo.

Agosto a octubre — Ventana de ordenamiento

Sin grandes vencimientos propios, estos meses son la mejor ventana del año para hacer lo que nunca hay tiempo de hacer:

Toma física de inventario y ajuste contra el Kardex. Depuración de cuentas por cobrar viejas. Revisión del catálogo de cuentas. Renovación anticipada del CAI si el rango se está agotando. Y preparación del presupuesto del año siguiente.

Noviembre — Preparar diciembre

El mes de anticiparse. Calcular la provisión final del décimo tercero, planificar el flujo de caja de diciembre (que suele ser el mes de mayor salida), y revisar que todos los documentos fiscales del año estén completos.

Si vendés al público, también es cuando se define la estrategia de temporada alta.

Diciembre — Décimo tercero y cierre

Pago del décimo tercer mes, que es la obligación laboral más grande del año.

Además: cierre contable del ejercicio, toma física de inventario final, y verificación de que los correlativos de facturación cierren sin saltos ni duplicados.

Las tres fechas que más se olvidan

1. El vencimiento del CAI. No tiene una fecha fija en el calendario porque depende de cuándo lo solicitaste. Por eso se olvida. Emitir con CAI vencido es infracción, y renovar toma tiempo. Poné una alerta 60 días antes.

2. El agotamiento del rango de correlativos. Igual de peligroso que el vencimiento. Si se te acaban los números un viernes de quincena, no facturás.

3. Los plazos de registro de contratos laborales. Con la nueva modalidad de tiempo parcial, los contratos deben inscribirse ante la STSS dentro de plazos en días hábiles. Ver cómo registrar contratos de tiempo parcial.

Cómo armar tu propio calendario

La recomendación práctica: no lo lleves en la cabeza ni en un cuaderno.

Poné cada obligación recurrente como evento repetido en un calendario digital, con recordatorio al menos cinco días hábiles antes. Agregá una alerta específica para el vencimiento de tu CAI y otra para cuando llegues al 80% de tu rango de correlativos.

Un sistema que controle los correlativos automáticamente y te avise antes de que se agoten quita de encima justamente las dos alertas que más caro salen. Podés ver cómo funciona en el módulo de facturación CAI de KODDIX.

Este calendario es una guía de planificación con fines informativos. Las fechas exactas de vencimiento varían según resoluciones vigentes y días hábiles. Confirmá siempre con tu contador o en la Oficina Virtual del SAR.

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